El “olor” de feromonas que rodea el cuerpo es un elemento fuerte en la atracción.

Por: Dr. Álvaro Rosales Carballo.

¿Alguna vez ha pensado que enamorarse tiene una relación con el olfato?

Varios estudios, destacándose entre los más recientes el del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia), donde se ha investigado el “olor” de las feromonas en el sudor, ya que éstas estimulan el deseo sexual en los animales.

Ahora se sabe que las feromonas en el ser humano están conectadas con nuestro cerebro y son parte del complejo proceso sexual de las personas. Esto ha sido difundido por la Universidad de Utah, en Salt Lake City, U.S.A. Ya que tanto heterosexuales y homosexuales responden ante la hormona masculina (testosterona) en la parte del cerebro implicada con la función sexual.

Muchos han sido los experimentos que lo comprueban. Tal es el caso del exaltolide (equivalente químico del androsterol) donde con el simple hecho de esparcirlo en unas sillas, en un cuarto, las féminas eligieron las sillas “marcadas” con el spray y los varones rechazaron esos lugares.

La palabra: Feromona viene de dos palabras griegas: pheran (transferir) y hormas (excitar). Es decir, son sustancias químicas que mandan señales de olor subconscientemente a las personas del sexo opuesto que de manera natural emiten las emociones de atracción sexual.

Los mensajes de las feromonas son revelados a través de un órgano que se encuentra dentro de la nariz y que es llamado órgano vomero nasal (OVN). El OVN capta la feromona, envía una señal de respuesta sexual al cerebro.

El “olor” de feromonas que rodea el cuerpo es un elemento fuerte en la atracción subliminal que acrecienta la libido y que impulsa la excitación sexual.

Así que, todos los sentidos están expuestos e impulsados para el aumento del placer sexual, siendo inconscientemente el olfato, uno de los principales “órganos sexuales”.