La principal compañía de medios audiovisuales ha visto disminuida su audiencia y sus ingresos por venta de contenidos televisivos.

Redacción

La tercera era de Grupo Televisa, que desde hace meses está sumida en una crisis, como generador de contenidos audiovisuales vio su fin hoy al anunciarse la renuncia de Emilio Azcárraga Jean como director general o del consorcio, para quedarse como presidente del Consejo de Administración, según la información publicada este jueves 26 por The Wall Street Journal.

The Wall Street Journal consideró que la salida de Azcárraga Jean “se produce cuando el mayor productor mundial de contenidos de programas de televisión en español lucha contra los desafíos planteados en la era del internet”.

 

Los jóvenes ya no consumen los contenidos de espectáculos, telenovelas, informativos y de deportes de Televisa como antes lo hicieron. Según el Journal, se ha registrado una “caída de ingresos y rentabilidad de los últimos años”. Los ingresos por venta de contenidos audiovisuales representan menos del 40% de los beneficios operativos de la compañía, mientras que hace 10 años representaban el 60% de las ventas y 70% de sus utilidades.

 

Azcárraga Jean se quedará como presidente del Consejo de Administración de Televisa, creada en 1973 por su padre, reorganizará la fundación “de caridad” de la empresa y estará al frente del equipo de futbol soccer América, según la información del rotativo estadunidense.

De acuerdo con cifras del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), la cifra de quienes sólo ven TV abierta en México cayó 43%, si comparamos cifras del 2016 con el 2015.

En 2015, la cifra de quienes sólo veían TV abierta en México era de 56%; de ellos, 8% decía que los contenidos que encontraba ahí eran suficientes, así que no tenía intenciones de contratar TV de paga u otros sistemas de contenido.

Pero tan sólo un año después, en 2016, la cifra de quienes sólo veían TV abierta fue 39%. Para este año, 6% de la gente decía que la TV abierta le era suficiente.

Hay que considerar que esas cifras corresponden sólo a quienes lo único que ven son contenidos de TV abierta (o gratuita). Porque si comparamos la cifra de quienes ven tanto TV abierta como TV de paga, la caída no resulta tan estrepitosa… pero sí hay bajas.