La mayoría de las muertes maternas son evitables. Las soluciones sanitarias para prevenir o tratar las complicaciones son bien conocidas.

Redacción

La mortalidad materna se considera un indicador de desigualdad y rezago social, ya que es en los países y zonas de menor desarrollo económico en donde ocurren en mayor número y son las mujeres pobres las que tienen mayor riesgo de morir por estas causas. De ahí que su disminución sea considerada como una prioridad internacional desde la Cumbre del Milenio del año 2000, que se planteó el objetivo de reducir la mortalidad materna a nivel global y que fue retomado dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, donde se estableció la meta de reducirla a 70 muertes por cada 100 mil nacidos vivos.

Uno de los principales retos es la reducción de la mortalidad materna. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mortalidad materna es la principal causa de muerte entre mujeres en edad reproductiva a nivel global.

La mortalidad materna es inaceptablemente alta. Cada día mueren en todo el mundo unas 830 mujeres por complicaciones relacionadas con el embarazo o el parto. En 2015 se estimaron unas 303 mil muertes de mujeres durante el embarazo y el parto o después de ellos. Prácticamente todas estas muertes se producen en países de ingresos bajos y la mayoría de ellas podrían haberse evitado.

La salud materna y neonatal están estrechamente relacionadas. Alrededor de 2.7 millones de recién nacidos murieron en 2015, y otros 2.6 millones nacieron muertos. Es particularmente importante que todos los partos sean atendidos por profesionales sanitarios capacitados, dado que la atención y el tratamiento a tiempo pueden suponer para la mujer y el niño la diferencia entre la vida y la muerte.

El mayor riesgo de mortalidad materna corresponde a las adolescentes de menos de 15 años. Las complicaciones del embarazo y el parto son una de las causas de muerte principales de las adolescentes en la mayoría de los países en desarrollo.

Los enemigos de las mamás

Las hemorragias graves tras el parto pueden matar a una mujer sana en dos horas si no recibe la atención adecuada. La inyección de oxitocina inmediatamente después del parto reduce el riesgo de hemorragia.

Las infecciones tras el parto pueden eliminarse con una buena higiene y reconociendo y tratando a tiempo los signos tempranos de infección.

La preeclampsia debe detectarse y tratarse adecuadamente antes de la aparición de convulsiones (eclampsia) u otras complicaciones potencialmente mortales. La administración de fármacos como el sulfato de magnesio a pacientes con preeclamsia puede reducir el riesgo de que sufran eclampsia.

Complicaciones en el parto; los abortos peligrosos. Las demás causas están asociadas a enfermedades como el paludismo o la infección por VIH en el embarazo o causadas por las mismas.

Para evitar la muerte materna también es fundamental que se eviten los embarazos no deseados o a edades demasiado tempranas. Todas las mujeres, y en particular las adolescentes, deben tener acceso a la contracepción, a servicios que realicen abortos seguros en la medida en que la legislación lo permita, y a una atención de calidad tras el aborto.

DATOS

51% de las mujeres de países en vías de desarrollo tienen atención especializada durante el parto.

40% de las embarazadas en países de ingresos bajos realizan consultas prenatales recomendadas (mínimo 4).

5 factores que impiden que las mujeres reciban o busquen atención durante el embarazo y parto: la pobreza, la distancia, falta de información, inexistencia de servicios adecuados, las prácticas culturales.

830 mujeres mueren diariamente por causas prevenibles relacionadas con el embarazo y parto.

99% de la mortalidad materna corresponde a los países en desarrollo.

Las adolescentes corren mayor riesgo de complicaciones y muerte a consecuencia del embarazo.

La mortalidad materna mundial se ha reducido en alrededor del 44% entre 1990 y 2015.

La meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible es reducir la razón de mortalidad materna mundial a menos de 70 por 100 mil nacidos vivos entre 2016 y 2030.

Acciones y estrategia mundial

Para acabar con la mortalidad materna prevenible, la OMS (Organización Mundial de la Salud) está colaborando con los asociados para:

1. Resolver las desigualdades en la calidad de los servicios de atención de la salud reproductiva, materna y neonatal y en el acceso a ellos.

2. Lograr una cobertura sanitaria universal para una atención integral a la salud reproductiva, materna y neonatal.

3. Abordar todas las causas de mortalidad materna, de morbilidad reproductiva y materna, y de discapacidades conexas.

4. Reforzar los sistemas de salud para recopilar datos de alta calidad a fin de que respondan a las necesidades y prioridades de las mujeres y niñas.

5. Garantizar la rendición de cuentas con el fin de mejorar la calidad de la atención y la equidad.

La estrategia en México

La implementación comprende:

• Fortalecimiento de capacidades de las instituciones estatales y federales, así como organizaciones de la sociedad civil, para incrementar el acceso a los servicios de salud materna, y de planificación familiar de calidad, particularmente para adolescentes, jóvenes indígenas y migrantes.

• Fortalecimiento de las redes de salud en los estados seleccionados para que brinden servicios de salud sexual y reproductiva de calidad para adolescentes y jóvenes, incluyendo a la población indígena.

• Impulso a programas integrales de educación de la sexualidad con énfasis en jóvenes, adolescentes y población indígena, con la participación de los servicios educativos y organizaciones de la sociedad civil de estados seleccionados.

• Fortalecimiento de capacidades de instituciones estatales y federales y organizaciones de la sociedad civil para desarrollar políticas públicas para prevenir y atender la violencia de género, con especial énfasis en la violencia sexual.

• Atención a las brechas y desigualdades mediante la incorporación de la dinámica poblacional en las políticas públicas y en los programas de desarrollo social y económico.

• Desarrollo de políticas públicas encaminadas hacia las necesidades de los jóvenes, promoviendo mecanismos para el pleno ejercicio de sus derechos.

En Tabasco

Hasta el año 2016 durante la administración del gobernador Arturo Núñez Jiménez se presentó el Informe Ejecutivo se reportaron avances en temas como el embarazo en niñas y adolescentes, así como en mortalidad materna.

El entonces secretario de Salud, Rafael Arroyo Yabur detalló que el riesgo de muerte materna en Tabasco se redujo en 36%, lo que habla de la calidad de la atención, mientras que la tasa global de fecundidad también logró disminuirse en 41.4%.