Mamá trabajando nos cuenta un accidente que pudo terminar en tragedia.

Por: Má-Nan

Estaba muy intranquilo, fastidiado, por eso lo saqué por un minuto de su asiento para calmarlo, y eso bastó para que mi bebé por poco se estrellara en el asiento delantero, pues sufrimos un percance automovilístico, lo que comúnmente llamamos “choque por alcance”. El pensar que pudimos haber tenido un siniestro mayor realmente me aterra. Sólo estábamos detenidos en espera de que cambiara el semáforo a verde, cuando de pronto sentimos un empujón que nos zamarreó de tal forma que terminé con collarín por quince días debido a un leve esguince cervical.

Aún no se me olvida ese gran estruendo ocasionado por un auto impactándose directamente con nosotros, pues al parecer, su conductor no pudo controlar los frenos; ¡Imagínense el susto que sentí! Sumado a la preocupación de ver a mi bebé llorar sin poder controlarlo de momento y pensando que algo le hubiese sucedido debido al movimiento brusco que sufrió su cuerpecito al instante del golpe (pues yo lo tenía entre mis brazos y ambos nos movimos de manera violenta). Afortunadamente, los trámites no fueron muy engorrosos por parte de la compañía de seguros y pudimos ser atendidos inmediatamente por un médico.

Amigos y amigas, gracias por continuar acompañándonos en este maravilloso proyecto, en esta ocasión me permito compartir con ustedes esta experiencia porque fue hasta ese momento que me di cuenta que la vida está llena de imprevistos, y que es importante tomar conciencia de lo frágiles que somos y cuanto antes adoptar las medidas necesarias para proteger nuestras vidas.

 

Mamá precavida vale por dos

Es un hecho que no podemos evitar los accidentes, pero si podemos disminuir las probabilidades de que éstos terminen en problemas mayores, incluso en tragedias. Erróneamente pensaba que si sufría algún percance circulando en la ciudad no era tan peligroso por la velocidad a la que te mueves, sin embargo, a raíz de lo sucedido, he comprobado que no importa dónde transites, simplemente, si vas a bordo de un vehículo se debe cumplir con las medidas de seguridad básicas como: usar el cinturón de seguridad (no importa si vas en la parte de atrás o adelante del vehículo), los niños menores de diez años deben de ocupar los asientos traseros, si se tiene oportunidad de contar con silla de bebé para auto, ocuparla para tal fin, entre otros.

¿Qué hacer para que el niño se quede en su silla?

Déjenme decirles lo siguiente, cuando los niños se acostumbran desde pequeños a ir sujeto en su silla, lo toleran, pues más bien es cuestión de hábito. Al principio, mi bebé se rehusaba a quedarse en su silla, era cuestión de subir al auto, tratar de acomodarlo en ella y era todo un acontecimiento, y cuando por fin lo lograba, no duraba mucho y empezaba a llorar, a moverse mucho, se volvía muy inquieto; a raíz del incidente me prometí a mí misma que debía de lograr que se quedara sin mayor problemas y he dispuesto de todo, procuro traer conmigo sus juguetes favoritos, cuando ya lo aburrieron, invento juegos, o le empiezo a describir lo que hay afuera, afortunadamente ahora se encuentra en la etapa en el que le fascinan los carros grandes (trailers, camiones, máquinas, etc.) y de esos nos encontramos muchos en el camino, cantamos, bailamos (él siempre en su silla), le doy su mamila o alguna botanita que lleve a la mano, y ya como última opción, le enciendo la tablet y ve sus vídeos infantiles preferidos, trato de mantenerlo ocupado tanto que logramos llegar a nuestro destino sin que intente bajarse pues siento que se le olvida que va en la silla y no en mi regazo.

Amigos lectores, espero coincidan conmigo y continuemos haciendo nuestro acto de amor y seguridad cumpliendo con las medidas de seguridad establecidas por las leyes de tránsito y vialidad; cuidemos de nosotros y de nuestros peques; disfruten a su familia y nos leemos en la próxima edición.

¿Qué debes checar?

• Revisa la fecha de caducidad de la silla, en algunos casos, pasado el tiempo, no garantiza estabilidad y protección al 100%.

• Procura comprar sillas de primera mano, es mejor hacer una inversión en la que se garantice el buen estado del producto.

• Los bebés viajan en el asiento de atrás.

• El bebé debe acomodarse de cara al asiento, nunca de frente.

• Toma tu tiempo para la correcta instalación de la sillita para los niños, corres el riesgo de hacerlo mal por las prisas.

• Asegúrate que tu hijo viaja en el dispositivo correcto a su edad y talla.

• El arnés debe ir bien ajustado, si lo dejas muy flojo puede resultar peligroso ante el frenado de emergencia.

• Enseña con el ejemplo. Utiliza tu cinturón de seguridad.