Es primordial apoyar a que los adultos mayores se adapten a la época actual, privilegiando sus conocimientos y haciéndolos participes de la vida moderna

Por: Dr. Marcos Antonio Alvarado de la Cruz

La sociedad mexicana actual enfrenta una circunstancia única en su historia, al considerar que el potencial de las personas de edad es una sólida base para el desarrollo futuro del país por lo que debe tomar en cuenta la experiencia y sabiduría que estos individuos aportan, no sólo para asumir la iniciativa de su propia mejora, sino también para participar activamente en la sociedad. (Artículo 10 Declaración Política Segunda Asamblea Mundial del Envejecimiento).

La educación es una base indispensable para una vida activa y plena. Una sociedad basada en el conocimiento, requiere la adopción de políticas para garantizar el acceso al aprendizaje y la capacitación durante todo el curso de la vida, esto es determinante para que un trabajador adulto mayor cumpla y se adapte a su entorno laboral.

En el siglo XX se produjo una revolución de la longevidad. La esperanza media de vida en el mundo ha aumentado 20 años desde 1950 y llega ahora a 66 años; se espera que aumente en 10 años más para el 2050. Este triunfo demográfico y el rápido crecimiento de la población en la primera mitad del siglo XXI significa que el número de personas de más de 60 años (que era alrededor de 600 millones en el año 2000) llegará a casi 2 mil millones en 2050, mientras que se proyecta un incremento mundial de la proporción del grupo de personas adultas mayores del 10 por ciento en 1998 al 15 por ciento en 2050.

Actualmente la proporción media en los países en desarrollo es de 88 hombres por 100 mujeres de 60 años o más. Hoy en día el mundo experimenta una transformación demográfica sin precedentes, ya que de aquí al 2050, el número de personas de 60 años o más se va a duplicar, pasando de 10 por ciento a 21 por ciento. En los países en desarrollo, se prevé que la población de edad se multiplique por cuatro en los próximos 50 años.

¿Qué le espera a nuestro país?

La sociedad mexicana debe prepararse para recibir en los próximos ocho años, a más de 2.5 millones de personas adultas mayores de 60 años y 700 mil mayores de 75 años. En el año 2010 uno de cada 10 mexicanos es mayor de 60 años, en el 2020 lo será una de cada seis personas, y para 2050, uno de cada tres. Las expectativas de las personas de edad y las necesidades económicas de la sociedad exigen que los adultos mayores puedan participar en la vida económica, política y cultural de las comunidades. Este grupo poblacional debe tener la oportunidad de trabajar hasta que quieran y sean capaces de hacerlo, en el desempeño de trabajos satisfactorios y productivos, y de seguir teniendo acceso a la educación y a la capacitación que ellos prefieran. La habilitación y el cuidado de los adultos mayores y la promoción de su plena participación son elementos imprescindibles para un envejecimiento activo. Es necesario ofrecer programas adecuados y sostenibles de apoyo a las personas de edad avanzada.

El Plan de Acción Internacional del Envejecimiento, aprobado en la Asamblea Mundial del Envejecimiento se acordó los siguientes objetivos: Reconocimiento de la contribución La transformación que vive la sociedad exige que las personas de edad puedan participar en la vida económica, política, social y cultural. Entre las medidas que sugiere se encuentran:

Ofrecer oportunidades, programas y apoyo para alentar a los adultos mayores a participar o seguir participando en la vida cultural, económica, política y social y en el aprendizaje a lo largo de toda la vida.

• Fomentar la sensibilización en la comunidad, sobre el proceso de envejecimiento.

• Proporcionar información y acceso para facilitar su participación en grupos comunitarios intergeneracionales y de ayuda mutua para que desarrollen todo su potencial.

• Promover una comprensión más amplia de la función cultural, social y económica y de la constante contribución que hacen las personas de edad a la sociedad, incluida la del trabajo no remunerado.

Tener en cuenta las necesidades de las personas de edad y respetar el derecho a vivir dignamente en todas las etapas de la vida.

Promover entre los empleadores actitudes favorables a la capacidad productiva de los trabajadores de edad, de manera que puedan continuar empleados, y promover de esa forma la conciencia de su valor en el mercado laboral, incluido el razonamiento de sus propias posibilidades.

En todos los países, la educación y la capacitación permanentes son necesarias para la participación de los adultos mayores en el empleo. Las personas de edad experimentan más dificultades para adaptarse a los cambios tecnológicos que los más jóvenes, particularmente cuando se enfrentan al uso cada vez más generalizado de las tecnologías de la información. Por lo anterior, es necesario aplicar políticas y programas que promuevan el acceso a la capacitación y el readiestramiento de las personas de edad y les alienten a seguir utilizando y aplicando los conocimientos después de la jubilación.

El envejecimiento es un proceso progresivo, intrínseco y universal que con el tiempo ocurre en todo ser vivo a consecuencia de la interacción de la genética del individuo y su medio ambiente. Es necesario que en México se construya una sociedad para “todas las edades”, donde se reconozcan y hagan plenamente efectivos los derechos de los adultos mayores y se eliminen todas formas de abandono, abuso y violencia contra ellos.

 

Bibliografía

Envejecimiento Demográfico en México: Retos y perspectivas. Por una sociedad para todas las edades, Conapo, México, (1999).

Comisión Nacional de Derechos Humanos, Los derechos humanos en la tercera edad, CNDH, México,( 1999).

Consejo Nacional de Población y Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Encuesta Nacional Sociodemográfica del Envejecimiento en México, Conapo/DIF, México, (1994).

Manual de prevención y autocuidado para las personas adultas mayores, México, Gobierno del Distrito Federal, Secretaría de DesarrolloSocial, (2000). (pp. 87-92).

Organización Mundial de la Salud, Promoción de la salud mental, Informe compendiado, París, OMS, (2004).

Universidad de la tercera edad.

www.inapam.gob.mx