Ciencia y tecnología, hermanas unidas y dependientes

Por: I.M.T. Manuel Antonio Aguirre León

Poniéndonos en marcha con este apasionante rincón de la vida humana me gustaría lo comencemos con la primera de las dos, Ciencia, ¿Cómo comenzó? ¿Quién fue el primer científico propiamente dicho?

Bueno, acompáñenme unos minutos por esta sección y vamos a dar un paseo por una de las piedras angulares de la vida moderna del ser humano.

Comencemos por una definición sencilla, la curiosidad, ese deseo de conocer lo que nos es ajeno, de internarnos en lo desconocido y salir triunfantes llenos de experiencia así sea buena o mala (si acaso existe algo como experiencia mala), pero acallando esa urgencia de descubrimiento tan propia del ser humano, tan primitiva en nosotros que es fácil reconocerla en los más pequeños de la casa y es exactamente por la chispa de la curiosidad que la humanidad ha tratado de explicarse el cómo y el por qué de nuestro entorno y de la existencia misma.

Es así como han surgido muchas corrientes del pensamiento humano tratando de entendernos, tratando de explicar y razonar los hechos y fenómenos naturales a nuestro alrededor.

De esta manera las primeras respuestas empezaron a llegar, acertadas o no, asociando lo que vemos y conocemos, nuestra propia experiencia humana con lo desconocido. Empezamos explicando el movimiento del Sol, la Luna y los astros con emociones humanas, con aquello que tenemos más cercano. Y así usando nuestras más básicas herramientas, la observación y el razonamiento, comenzamos a asociar eventos, comenzamos a pensar en el por qué y cómo de las cosas.

Por esa acción involuntaria de ejercer el pensamiento, tan humana, nos enamoramos de la satisfacción producida al saciar nuestra curiosidad, obtuvimos conocimiento y ese afán por conocer es a lo que Pitágoras de Samos, en el 530 a. C. llamó filosofía, regalando el término filósofos al tirano León y al resto de la humanidad.

Adelantándonos alrededor de doscientos años en el tiempo, nos encontramos con Aristóteles, un joven de la escuela platónica y maestro de Alejandro Magno, con un gran interés por la naturaleza el cual se sumergió en el estudio del empirismo, esto es que el conocimiento viene dado principalmente por la experiencia sensorial, lo que se puede ver, tocar, escuchar u oler,  de esta manera sentando una de las más importantes bases de la ciencia y llamado uno de los primeros filósofos naturalistas.

Llegamos entonces a la edad media, con el florecimiento de diversos imperios (romano, bizantino) y la apertura de vías de comunicación el conocimiento de diversas zonas se expandió a más regiones del mundo.

 

Arribando al mundo Persa y Árabe quienes pusieron un gran énfasis, mucho más que los griegos de hecho, en la experimentación. Entonces, las bases de la metodología de la experimentación fueron establecidas por, hombres de ciencia comenzando con los experimentos de Ibn al-Haytham en óptica quién es reconocido como el primer científico en toda regla ya que él desarrolló en gran medida el método científico moderno. Exploradores como Marco Polo, que se aventuraron a tierras orientales ayudaron a la divulgación de los avances obtenidos por diversos pueblos, acelerando el intercambio de conocimiento y metodología.

La introducción del método científico en Europa vino de la mano de las conquistas árabes en España y de científicos como Roger Bacon quién fue fuertemente influenciado por escritores persas y árabes, y sus trabajos en química.

El renovado interés por la ciencia en Europa alrededor del siglo XII trajo un cambio en la atención y un cuestionamiento a la, para entonces aún fuertemente aceptada, filosofía natural aristotélica.

Los trabajos, por ejemplo, de Ptolomeo o de Galeno comenzaron a ser revisados con las nuevas metodologías y científicos como Galileo, Edmond Halley, Blaise Pascal y más tarde por personajes como Descartes y Newton, encontrando que la experiencia diaria no siempre concordaba con lo establecido por sus predecesores, dando paso a los periodos conocidos como La Revolución Científica y la Iluminación.

Ya para el siglo XIX el uso del método científico había impactado tan positivamente  a la sociedad moderna que la ciencia empezó a jugar un rol muy importante en las naciones, se profesionalizó el concepto de científico, teniendo personas enfocadas en desentrañar los misterios de lo que nos rodea, usando un método confiable, ayudó a acelerar el proceso de descubrimiento.

Así, los descubrimientos de la Ciencia han ido incrementando exponencialmente en los últimos años y el mismo método científico ha ido y seguirá perfeccionándose y especializándose cada vez más en gran medida gracias a su hermana, Tecnología, aportando conocimiento y satisfaciendo esa curiosidad de la que hablábamos al principio, una curiosidad que sin duda nos ha traído más beneficios a la humanidad de lo que somos conscientes.