Ser empleados productivos es una de las características más valoradas en el mercado laboral, y es que no para todo el mundo es una tarea sencilla aprovechar al máximo el tiempo y hacer que los asuntos más importantes estén siempre bajo la lupa.

PUNTOS
»» 1. Concentración. Todo trabajador necesita momentos de esparcimiento, pero éstos deben estar distribuidos de forma que no interrumpan sus tareas, o que no impidan que atiendan un asunto importante.

»» 2. Prioriza. No todos los asuntos tienen la misma importancia, por eso es necesario llevar una lista con las prioridades diarias, aquellas que debes atender antes de irte de la oficina. Una vez resueltas podrás pasar a otros proyectos o a establecer nuevas prioridades.

»» Si recibes a diario muchos emails dedica un momento del día específico para contestarlos y no lo hagas cada vez que recibes un correo, pues este hábito podría distraerte del asunto que te encuentras atendiendo en ese momento.

»» 3. Optimiza. No permitas distracciones tontas, ésto hará la diferencia entre una jornada laboral productiva y otra que no lo es.

»» 4. No te satures. Aprende a decir que no si te encuentras sobrecargado de trabajo. En ocasiones el problema de tiempo en el empleo no se debe a que el trabajador no sepa organizarse sino que tiene demasiado que atender, por eso vela por ti y sé consciente de tus capacidades.

»» 5. Aprende a delegar. En el caso de que te encuentres en la posición de hacerlo. Si tu oficina se maneja con un horario flexible ajusta tu jornada tomando en cuenta los momentos que más rindes, ya sea en la mañana o en la tarde. Lo ideal es que termines tu trabajo dentro de tu horario.